Así estoy yo. Cuando parece que las cosas van mejor, no sé por qué, vuelvo a caer.

Parecía que últimamente andaba mejor de ánimos, pero hoy... volví a mi desilusión. Veo que la gente consigue lo que quiere, cumple sus sueños, les pasan cosas interesantes, divertidas, tienen con quién compartirlas, tienen a su lado una persona especial. Y en mi caso, por mucho que pasen los años, nada de eso sucede.

Los sueños se van acumulando, y nunca llegan a cumplirse, hasta que un día, como el de hoy, esa montaña de sueños, se derrumba, y con ella mis ilusiones.

Tendría que estar contenta, voy a estudiar algo que llevo años queriendo, pero no consigo estar alegre.

Estudiar implica tener más tiempo libre que trabajando. Lo que significa que si ahora me como la cabeza más de lo normal, cuando empiece a estudiar, puede que mi ánimo no mejore ni un poquito.

Además, quiero querer, pero no quiero. Me explicaré... Anhelo ese sentimiento de nerviosismo al ver a esa persona, esa ilusión de levantarse cada día por cruzartela... Pero a la vez no quiero, porque sé que significa que yo sufriré pero no llegará a nada nunca.

No voy a mentir, me gustaría, porque significaría que al final volvería a escribir, porque llevo tanto tiempo sin hacerlo que creo que hasta se me ha olvidado cómo se hacía...

Necesito un medio donde plasmar mis sentimientos, y ahora mismo, estoy nula. Me gustaría volver a ser la que era, ¿qué ha pasado con esa chica que sonreía? ¿Por qué ahora me cuesta tanto?

De hecho hoy, en el trabajo, me he pasado la mitad del día con cara triste, con decir, que la hora del bocadillo, que es cuando me he quedado sola es cuando más feliz estaba... Necesitaba soledad, estar sin nadie a mi alrededor. Necesito un cambio. Y lo necesito ya.

¿Llegará algún momento en que al fin pueda dejar de acumular sueños para poder realizarlos?